Le Corbusier (1887-1965)

20071107131653-ronchampinteriorv1.jpgParece que los grandes arquitectos tienen en común el deseo de fusionar, al menos en su personalidad, todas las artes: Le Corbusier, Charles-Edouard Jeanneret que escogió en 1920 este apodo,fue también pintor, escultor, tallista, grabador—y diseñador de muebles.
Además, escribió algunas obras teóricas como “Hacia una arquitectura” y “El Poema del ángulo Recto”(1930 y 1955 resp.) y se han publicado los cuadernos de apuntes de su Viaje a Oriente (1961) o varias ediciones sobre el cánon constructivo —Modulor— en que basaba las medidas de sus obras.
Le Corbusier estuvo preocupado por la realización de obras prácticas, surgidas de la coyuntura del momento, como las Unidades de Habitación de
Marsella (año 1946 al 1950), Rezé-Nantes (1955), Berlín (1958), Firminy (1965) que responden tanto a sus ideas sobre la arquitectura social y la escala humana de la construcción, manifestadas en el Modulor, como al hecho y necesidad de cohesionar comunidades humanas en una Europa destrozada después de la II GM.
Además de eso, Le Corbusier participó del entusiasmo por el despertar de los nuevos estados independientes y las posibilidades de planificación que ofrecía el terreno virgen. Sus realizaciones en La India lo demuestran.

Por si esto fuera poco, Le Corbusier es uno de los escasos autores que se atrevieron a hacer arquitectura religiosa en la desespiritualizada Europa de posguerra. Su capilla de Nuestra Sra. De Lo Alto, en Ronchamp —un centro de peregrinación, cuya masa escultórica destaca en medio del paisaje— demuestra una preocupación consciente por el simbolismo interior/exterior, oscuridad/luz, característico de la tradición cristiana occidental, expresado aquí por medio de unas deliciosas formas modernas.
Se me hace difícil elegir una obra de Le Corbusier. Las encantadoras utopías coloristas de las Unidades de Habitación —que incluyen viviendas y servicios básicos como escuelas, tiendas o centros de reunión social-, todavía vivibles y visitables, me parecen una apuesta un tanto pasada de moda, al menos en su aspecto formal exterior, en el que predomina el cemento armado gris y feote que el uso de los colores básicos no logra enmascarar.
Una obra de antes de la guerra son las villas Rochas—Jeanneret, donde hoy se encuentra la Fundación que lleva el nombre del arquitecto—. Obra menor, al decir del autor del volumen de Octubre de Descubrir el Arte, es sin embargo de una limpieza espacial que surge de su desarrollo orgánico en el que el amplio y limpio interior condiciona el exterior.
Y desde luego, la capilla de Ronchamp cuya concepción escultórica recuerda tanto un navío como un dolmen o una casita mediterránea, blanca y con ventanas chiquitas, y demuestra que el autor consigue un delicado equilibrio entre la autenticidad espiritual y el esnobismo.
07/11/2007 13:34. Autor: mujerarbol2. Nasc. Tema: De Madera.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]