Comentarios a Aisling Óengus

Voy a intentar ser clarita en estos breves comentarios. Para ello, seguiré, resumiéndolas, las notas que yo misma hice al texto para su publicación en Gallaecia.
No se debe a olvido mío el que, al principio del relato, haya una línea "colgada":
-Sí que es mayor -dijo Fingen-. Eres el Rey de los Sídhe de Irlanda y
-Id donde Bodb, Rey de los Sídhe de Munster, que es famosa su sabiduría en toda Irlanda.
En el original (y en la edición digital) se encuentra "colgado" el sentido de la frase, ya que se presenta el brusco cambio de sujeto y discurso en una misma línea. Yo la separé para marcar la ruptura, que nadie sabe a qué se debe, y yo tampoco. Esto nos puede servir para visualizar las características de la tradición textual irlandesa. No se trata de un cuento que no ha sido retocado desde su primera realización,: los escribas cometían errores y eso sería difícil de explicar en un contexto de "dictado" al pie de la letra de una fuente oral, como algunos creen que se realizó el paso.
El texto de Aislinge Óengus se encuentra en un único manuscrito, el British Library MS. Egerton 1782, que conserva también otras sagas. Es un caso raro en la literatura irlandesa, pues normalmente se encuentran distintas copias de un mismo relato en manuscritos de diferentes fechas.Este se compuso a principios del s. XVI (1517), por varios escribas, miembros de una misma familia, los Uí Maoilchonaire. Estos escribas se enuentran relacionados con España y también con el equipo que compuso los Anales de los Cuatro Maestros.
Debieron existir otras copias distintas a la del ms. Egerton, pero se perdieron en el s. XVII. Otras, realizadas en el s. XVIII, se conservan en el Trinity College y en la Biblioteca Nacional de Dublín.
La característica más llamativa de Aislinge Óengus es que presenta una gran cantidad de arcaismos gramaticales. Estos arcaísmos parecen genuínos y no deliberados, como otros que se encuentran en distintas narraciones irlandesas. Hacer que partes de algún texto, el léxico o pequeños pasajes en prosa o verso pareciesen extraídos de fuentes antiguas era un artificio común entre los escribas medievales irlandeses.
Al tratarse en este caso de las formas verbales, los investigadores (Thurneysen sobre todo) llegaron a la conclusión de que se encontraban ante auténticas piezas de Irlandés Antiguo, el que se hablaba y escribía en el siglo VII al X. El resto de las formas gramaticales parece algo más moderno, de hasta el 1200 AD, así que Thurneysen databa el original del manuscrito en el siglo IX o X. Además, el estilo conciso y directo del cuento, e incluso los errores, lo consideraba una prueba de antigüedad.
La referencia a El Táin que encontramos al final del cuento se añadió posteriormente para manifiestar la creencia medieval de que Aislinge Óengus era uno de los "cuentros preliminares" (rémscéla) del Táin.
Pero en las redacciones que conocemos del Táin (cuyo manuscrito más antiguo es de inicios del s. XII) no se hace mención a tal incidente, ni se la encuentra tampoco en otras sagas. Esta era la creencia entre los escribas irlandeses desde al menos el s. X, como demuestran varias listas de cuentos desde esa fecha.
Es un relato fácil de asimilar por el público, ya que trata un tema amoroso en un entorno mitológico y maravilloso. En él aparecen distintos dioses: Dagda, algo así como el Dios Padre del panteón Céltico; su mujer o amante Boand (la que da nombre al río Boyne); Bodb -que sería hermano de Óengus- y los míticos Aillil y Medb de Connacht.
La acción se sitúa en Samhain y elementos como la transformación mágica de humano en cisne, las cadenas de oro y plata en el cuello de los animales, el sonido armónico que hace dormir a los oyentes, y la presencia de seres de Sídhe lo hacen un cuento ideal dentro de la tradición romántica.


