¡Olé tus dos ojos!

El verdadero debate es sobre la moral sexual que el velo representa, que no es otra que el que la mujer sea responsable de la sexualidad del hombre.
Esta mujer siempre habla con una sensatez que me pone la carne de gallina. La suya es una habilidad pasmosa para poner el dedo en la llaga. Leer la entrevista completa en El País, pinchando aquí.
La admiro. Es todo lo contrario a las que mi amigo el Demoño Frito llama "modelitos de París".



