Hallazgos

Este relato me ha enternecido y... asustado.
Me explico.
No creo que existan paraísos ya, y menos en el desierto australiano, ni creo tampoco en el buen salvaje. Conozco la Arqueología y sé que encontrarse con seres humanos NO es Arqueología. Es encontrar amigos... o enemigos.
Me asusta la comparación entre nuestra inmensa curiosidad y sus pequeñas vidas. Pequeñas no quiere decir inútiles; ni siquiera bonitas o amables. Sólo que nuestras ansiedades van más deprisa, requieren más energía y más palabrería, más-de-todo que... sus necesidades, tan pequeñas, las que les hacen pasar inadvertidos durante milenios: sobrevivir y eso.
Por eso me enternece su pequeñez y debilidad y me asusta la velocidad de nuestra rapiña.



